skip to main | skip to sidebar

lectosalcastor

jueves, 29 de marzo de 2007

Carne.


Cuerpo danzante. Entre sudor y excitación, rozan pieles y deseos, denigran su constelación moral y arden en un fuego existencial.

Gestos se articulan y dedos comunican, gemidos astrales inundan un cuarto, y también un pasillo.

Carne agolpada, violenta sinfonía, ansiados golpes.

Deshumanización consternada placeres nocturnos, fragancias olvidadas, a veces destruidas.

Secuencias resueltas, en el final nada queda…

Un epilogo comienza siendo preludio de un obvio final. La carne se separa, ojos se entrecruzan.

El sueño llega al fin, parte de la carne se marcha dejando un lecho incompleto.

Desde el umbral de una puerta, hay humo saliente, hay mugre entrante, maldito vicio.

<¿ambos?>

Publicado por al castor! en 20:01
Etiquetas: páramo

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entrada más reciente Entrada antigua Inicio
Suscribirse a: Enviar comentarios (Atom)

Archivo del blog

  • ▼  2007 (15)
    • ▼  marzo (15)
      • Confesión.
      • Confesión.
      • Bitácora púbica.
      • Carne.
      • Metas.
      • Como asesinar a la tía.
      • Te vi en blanco y negro.
      • Despojo.
      • Umbral. [Presente]
      • Yoga. [Instrumental]
      • Consuelo.
      • crónica de una contradicción
      • Pupo protagónico.
      • oliveiro said!
      • Perro y paraguas / paraguas y perro.